Teníamos claro la red de Display de Google Ads iba a jugar un papel indispensable en la compra de tráfico y fue por lo que empezamos. Posteriormente experimentamos con Facebook e Instagram Ads y los datos nos hicieron entender que también podríamos encontrar buenos resultados con esta plataforma. Como resultado acabamos redistribuyendo el presupuesto y trabajamos las dos plataformas de forma simultánea.
Pusimos mucho foco en encontrar las audiencias que entraban a la web a un menor coste y controlamos el gasto para consumir todo el presupuesto disponible y conseguir así el retorno esperado, sin sobrepasarlo en ningún momento.
Al terminar cada mes, entregábamos un informe completo del performance de las campañas a los responsables del proyecto. De esa forma ellos podían conocer lo que estábamos haciendo, tomar las decisiones de negocio más oportunas y darnos feedback si entendían que debíamos cambiar algo a nivel estratégico o creativo.